TESTIMONIO MIGUEL BAUTISTA Y ROSA PÉREZ

Desde que conocí a mi esposa quería estar con ella, por el contrario, ella tenía muchas dudas en cuanto a nosotros como pareja, a título personal y en cuanto a las finanzas también. Nosotros nos casamos muy rápido por temas personales, mi pasaporte se iba a vencer y queríamos casarnos y sabíamos que de todos modos íbamos a casarnos, por lo que decidimos apresurarlo un poco y nos casamos por el Civil. Durante nuestros primeros meses estuvimos bien, pero en unos 5 o 6 meses ella no estaba segura de la decisión y no tenía confianza en nuestra relación.

Ella en definitiva quería dejarme, ya que ella venia de una relación en donde lo tenía todo, y yo pues no estaba en la misma posición y ella me pidió el divorcio, ya esa decisión se había tomado. En esos días hicieron un retiro de liberación de hombres al que fui y eso fue una de las mejores cosas que pude haber hecho, porque fruto de la situación también en mi creció mucha inseguridad. Al llegar del retiro y dar el testimonio, el Espíritu Santo puso en mí el pedirle matrimonio por la Iglesia, y ahí, delante de todo el mundo pues le pedí que fuera mi esposa delante de Dios. Ella aceptó porque se dio cuenta de que la bendición de Dios nos hacía falta. Mientras esperábamos la fecha de la boda, encontramos ayuda en el Ministerio de Matrimonio y esto fue haciendo que nosotros nos empezáramos a poner en orden.

En diciembre nos casamos, y la sensación que tuvimos en la ceremonia fue increíble, reconocimos que somos uno, que esto es para toda la vida, cada vez que vemos nuestros anillos nos reiteramos nuestro compromiso primero con Dios y luego el uno con el otro, pusimos nuestra casa en orden, cada quien desempeñando su papel y de verdad que esto ha sido lo mejor. Hoy en día nuestro matrimonio está estable, después de la boda nos hemos convertido en una verdadera familia. Somos servidores en la Iglesia, y no pudiéramos estar más felices.

Retiro de Parejas

Plenitud 2017